Sello de Calidad: Smileat por Nappy

lunes, noviembre 14, 2016


Buenas Familia!

Hoy os traemos otro "Sello de Calidad" made in Papá Agonías! esta vez hablaremos de los potitos ecológicos de la marca SMILEAT llegados a nosotros a través de Nappy.


Recibimos un paquete con 4 de ellos de diferentes sabores:
- Calabaza y Calabacín (+4 meses)
- Verduras Variadas (+4 meses)
- Verduras y Pavo (+6 meses)
- Verduras con Merluza (+8 meses)


Ante y sobretodo tengo que decir que tengo unos niños muy especialitos para las comidas. Mi hija de 5 años hay texturas que le son imposibles (y cuando digo imposibles.. digo IMPOSIBLES) de comer, como es el caso del relleno que llevan las empanadillas, mientras que mi peque de 2 añitos le pasa exactamente igual pero con los potitos que no estén completamente triturados... como tengan grumos.. mal vamos.

El caso, nos llegaron los potitos:

- presentación de los tarros genial. He de decir que parecen mucho más grandes y que tienen mucha más cantidad de la que realmente tienen, que es la medida estándar de todos los potitos así que, en caso de comprarlos, no os asustéis pensando que son demasiado grandes, que van perfectos! y, el tarro, tiene una apariencia muy chula (que nos lo hemos guardado para otras cositas jejeje).

- una variedad genial con verduras, verduras con pescado y verduras con carne (nosotros le dijimos a Nappy que no nos enviasen de frutas puesto que mi hijo no come fruta en potito.. la odia... así que nos dejamos aconsejar por ellos y nos mandaron la variedad que os comenté al principio).

 - el olor... increíble! es decir: la de calabaza huele a calabaza que tira de espaldas! la de pescado.. te trae el olor a pescado que parece que tienes un trozo de lubina delante para comértelo! en serio. me pareció de lo mejor de estos potitos!

- la consistencia... vale... ahí tenemos un problema, fue lo que pensé cuando los abrí. No están perfectamente triturados... es decir, tienen como grumos. Entiendo que este problema lo tengo con mi hijo puesto que a mi enana le daba igual de pequeña que tuviese más o menos grumos (de hecho, los preparados en casa le gustaban mucho más que los comprados, pero en el caso de mi hijo... es otra historia...). Pero todo era intentarlo... el que Alfredo no se los comiese era algo que tenía claro que iba a pasar... pero había que intentarlo.

Manos a la obra: dado a que yo trabajo a mediodía, mi mujer abre el primer potito, lo calienta, se va para la trona del elemento hambriento dispuesto a pelearse con él porque se coma un potito nuevo y de una textura que sabía no le iba a gustar y, tras un primer intento fallido de que se comiese la primera cucharada, al segundo intento... eh! parece que le gusta!!!. Su cara de "pero qué me estás dando?" le decía que no se lo iba comer pero ahí estaba, abriendo el pico como un pollito.

A pesar de que, aunque no se ha comido todos los potitos (partiendo de que esperábamos que no se los comiese...), he de decir que han pasado la prueba de nuestro hijo con notable.

Pienso que se debe a su olor y su sabor (sí, yo también probé un poco de uno de ellos, para qué engañarnos) que atraen a los peques tan delicados para las texturas como le pasa a mi hijo así que, desde mi humilde punto de vista, son unos potitos 100% recomendables tanto para paladares del día a día, como paladares exquisitos como el de mi hijo con las texturas.

Muchísimas gracias a Nappy por darnos la oportunidad de probar estos fantásticos potitos y, si alguien me pregunta, tan sólo podré decir que son geniales.

Como siempre os digo: Muchísimas gracias por leerme y estaré encantado de leer y responder a vuestros comentarios!

Un abrazo enorme y nos vemos en el siguiente post!

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