Buenas tardes!
Esta semana Papás Blogueros nos trae un nuevo Tema de la Semana (#TDLS) súper interesante (como siempre): Qué diferencias hay entre mi infancia y la de mis peques.
Podríamos hablar de muchas cosas: cómo nos entreteníamos, la dedicación que tenían nuestros progenitores hacia nosotros, etc. pero yo voy a hablar de la educación que recibí, tanto de la escolar, como de la que se recibía en casa.
La verdad es que se podrían decir taaantas cosas (ya que, a mi entender han cambiado muchísimo las cosas)... pero como es un #micropost... pues resumamos:
Educación en mi escuela
A mi entender, cuando yo estudiaba en el colegio (allá por los 80's-90's) la educación era mucho más férrea. Había mas respeto hacia los profesores y, personas mayores en general, de la que hay ahora. esto suponía dos cosas:
- en primer lugar, un respeto a los adultos (por que sino lo tenías, te cascaban... y a mi me cascaron varias veces he de decir).
- en segundo lugar, al obligarte a respetar a los mayores, te auto obligabas a respetar a otra gente de tu edad (por costumbre, más que nada entiendo). Bullying? Acoso escolar? qué era eso? se daba, por supuesto que sí... pero mucho menos de lo que se da ahora (siempre desde mi punto de vista) y desde luego, con menos gravedad de la que hay hoy en día.
Educación en mi casa
A ver, aquí puedo crear controversia pero, pienso que los padres antes enseñaban y educaban a sus hijos; a día de hoy, los padres (o la mayoría de ellos), con eso de que no se le puede dar una cachetada al niño, ni reñirles, ni nada que implique algún tipo de violencia (por muy pequeña que sea), empiezan a crear... cómo decirlo sin que la gente se sienta ofendida... ¿mini monstruitos? que lo que hacen es aprovecharse de la situación y exigirle a los padres/adultos cosas que, hace unos años era impensable...
A VER A VER!!! que no digo que volvamos a la época de hablarle de usted a los padres pero, que soy de la filosofía que un azote a tiempo en el culo arreglaría muchas cosas...
Yo vengo de la educación antígua, en mi casa me reñían, me daban algún que otro cachetazo (bien merecido he de decir), me castigaban si me portaba mal, en fin... tantas cosas que hemos pasado tantísima gente y aquí estoy, más feliz que una perdiz y, a mi entender, muy bien educado...
Lo dicho... este es mi tema de la semana... siento haber sido un poco plasta, salirme de mi tónica medio guasona, pero es un tema que creo que no debería tomarse a coachondeo: La educación de nuestros hijos.

























